Educación y solidaridadAutor: Juan Marí Lois
Introducción
I. El nuevo orden económico y la democracia en América Latina
II. La educación latinoamericana. Su crisis
III. Finalidades de la educación latinoamericana
IV. Principios de estructuración de la actividad educativa
A modo de conclusión
Bibliografía
Hoy, tal vez como en ningún otro momento, la humanidad y en ella la educación, se ve urgida de encontrar medios eficaces que preparen al hombre para insertarse en la vida transformándola y hacer del mundo un lugar habitable. Son los nuevos retos que la época todavía no ha resuelto: el tiempo y los valores.
Se estima que cerca del 80% del conocimiento humano ha sido generado en los últimos 40 años; hoy viven más científicos en el planeta que los que vivieron en todas las épocas anteriores; los descubrimientos científicos son rápidamente transformados en tecnologías que originan nuevos y nuevos productos que con mucha rapidez dejan de ser nuevos, De otro lado el ritmo de la ciencia y la tecnología degrada el ecosistema y lejos de beneficiar a la sociedad impacta sobre ella creando abismos cada vez más profundos entre los hombres; de un lado los que todo lo tienen y de otro los que cada vez poseen menos1.
Se hace necesario, primero, aplicar métodos educativos que permitan a las nuevas generaciones incorporarse con éxito al desarrollo científico y tecnológico con la capacidad de impulsarlo y, junto a ello, para que ese desarrollo alcance un auténtico sentido de progreso, educar en los jóvenes un nuevo sistema de valores, una cultura de liberación humana frente a la cultura de dominación (de la naturaleza y de la sociedad) que ha prevalecido hasta hoy; educarlos en una ética del ser que sustituya la moral del tener que ha sido propia, aunque con diferencias marcadas, de la cultura contemporánea. Educar nuevos valores, conocimientos y habilidades directamente vinculados a la vida y con esos propósitos, es el reto que enfrentan los sistemas educativos y que sólo podrán vencer aplicando nuevas concepciones.
El poder establecido privilegia sistemáticamente los valores tradicionales en vigencia, constriñe el campo de la crítica en el cual emergen nuevos valores que trastornarían el modo de vida que se nos impone.
La crisis y las respuestas a las nuevas preguntas que ella plantea, exige la responsabilidad ciudadana de todos, la propia transformación de los roles sociales en que se nos ha tratado de encasillar. El maestro tiene hoy también que asumirse como ciudadano y estudiante y educarse mientras educa, educar transformando.
Entre los educadores latinoamericanos está creciendo un clamor: la necesidad de construir un proyecto propio de educación que responda a las necesidades prácticas reales de nuestros países.
El Proyecto debe hacerse sobre bases científicas, sus conocimientos deben construirse explicando verídicamente la realidad en que vivimos pero no debe limitarse a esto, conocer es un objetivo de tránsito, la finalidad esencial es transformar. Este Proyecto debe ayudar a realizar los cambios que nuestras sociedades y sus ciudadanos requieren, de lo que se trata es de crear un mundo nuevo y mejor. Crear ante todo un Proyecto que rescate una Utopía, que permita generar una conciencia de la situación de dominación que se vive y que opte por construir un pensamiento educativo alternativo a la seguida hasta hoy (tomado de los grandes centros exportadores de ideas educativas, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, ex URSS y ex RDA), que permita una acción tendente a crear las bases y participar en la edificación de una sociedad también alternativa a las conocidas: el capitalismo fracasado como intento de resolver los problemas sociales de nuestros pueblos y el socialismo que existió en Europa Oriental y que desapareció al no llegar a constituir una verdadera cultura diferente a la capitalista.
América Latina constituye una organización cultural propia con elementos y formas organizacionales comunes entre sí en muchos sentidos. Es a partir de esas realidades que debe construirse ese proyecto salido de, y dirigido a la sociedad.
Este ensayo pretende revelar algunos de los componentes de ese Proyecto como son: el entorno social en el que se encuentra desplegada la educación, la interacción y el impacto de las políticas económicas y sociales en ella, las funciones de la educación, la necesidad de actuar según un paradigma diferente al actual, las finalidades que deben animarla, los principios organizadores de la actividad educacional, cuya acción debe ser tenida en cuenta por los educadores para cumplir las finalidades propuestas.
El enfoque tendrá presente el concepto de Ciencias de la Educación2, considerando que el fenómeno educativo no puede ser reducido a la pedagogía, como el punto de partida para abordar el objeto haciéndolo integralmente desde la filosofía y la sociología de la educación, la ética, la psicología y las ciencias pedagógicas, entre otras.
Y a partir de esta visión integradora se proponen soluciones a los graves problemas actuales, animadas por la idea de que si no se aseguran políticas de mejoramiento, se impone la lógica de que sólo son considerados como ciudadanos los que tienen acceso al mercado; a las grandes masas de explotados y excluidos sólo les quedará un camino: la Revolución que lo transforme todo o que lo destruya si los opresores eligen la violencia para preservar su orden.